viernes, diciembre 29, 2006

Bajo el Sol de la Toscana


El proyecto de “Bajo el Sol de la Toscana” se remonta a Noviembre 1998 cuando en un bar de Pienza en productor Tom Stenberg estaba rodando algunas escenas de la famosa película “El Talento de Mr. Ripley” y por casualidad conoce la escritora Frances Mayes. La Escritora, ya famosa por por su autobiografia en la cual contaba su vida en la Toscana, que la tiempo ya contaba con dos miliones de copias vendidas, decide colaborar a la realizacion del film que saldra en Diciembre del 2003. Frances Mayes interpretala por Diane Lane cuenta de cómo cambió su vida al viajar a Italia, comprar una casa y enamorarse de un italiano. El libro como la pelicula son un relato de la tradicion Toscana de sus costumbres y de su valores de la vida: la risa, la alegría y la amistad.

jueves, diciembre 28, 2006

Mapa Toscana

sábado, diciembre 23, 2006

Alquiler Toscana

Alquilar propiedades en la Toscana:

Los Toscanos (habitantes de la Toscana) están acostumbrados a recibir turistas desde muchos siglos, de hecho los nobles ingleses solían venir en Toscana a cazar ya hace mas de doscientos años. Hoy día, el turismo en la Toscana sigue siendo importante y cuenta con muchísimas estructuras receptivas muchas de ellas a gestión familiar. Gracias a la atomización del sector, este sigue conservando su espíritu autentico y a diferencia de otros muchos lugares del mundo, en Toscana es posible vivir la cultura de esta tierra sin renunciar a las comodidades. Una buena solución es alquilar un apartamento en uno de los muchos complejos rurales que la Toscana ofrece. La mayoría de estos complejos son cuidadosamente reestructurados y en la mayoría de los casos los dueños viven en los mismos y cuidan muchísimo de sus invitados. Esta solución permite también un importante ahorro de costes, no solamente por los precios inferiores a los de un hotel sino también por la posibilidad que esto ofrece de poderse cocinar lo que uno desea. Otra buena posibilidad por lo que concierne el “alquiler Toscana” es juntar un buen grupo de amigos o familiares y alquilar una casa rural o villa con piscina para uso exclusivo. Esta es seguramente la situación mas ventajosa no simplemente por el ahorro de costes que esto supone sino también porque muchas las villas privadas suelen mantener el charme y la arquitectura Toscana mucho mas que los complejos rurales.

domingo, diciembre 17, 2006

Badia a Passignano

Acabo de regresar de visitar la maravillosa Badia a Passignano, un impresionante conjunto monástico fundado en el siglo XI, que se encuentra en el territorio de Chianti, a poca distancia de Montefioralle y de Tavarnelle Val di Pesa.
La Abadía pertenece a la orden de Vallombrosa, observante de regla Benedictina. Los monjes de Vallombrosa, además de una vida estricta entregada al culto, se distinguieron por sus insignes cualidades intelectuales, ya que durante siglos se dedicaron al estudio y a la propagación de distintas ramas de la ciencia, de las lenguas orientales, de la música y de la literatura.

Por poneros sólo un ejemplo, Galileo Galilei inició aquí su formación científica y, posteriormente, la Abadía le invitaría como profesor del curso académico 1587-8, para transmitir su sabiduría a los novicios y a los monjes más jóvenes.

Su fundador, San Giovanni Gualberto (patrón de Chianti) procedía de una familia noble y, lejos de querer alcanzar algún lugar preeminente en la sociedad, no quiso ser más que monje.

En 1049, se iniciaron las obras del Monasterio. Con el tiempo, los monjes obtendrían el castillo vecino y las demás construcciones adyacentes. Así fue como, en medio de la soberbia naturaleza del territorio de Chianti, se formó este enorme conjunto religioso, cuyo aspecto exterior es el de una ciudadela cuadrada con un torreón en cada esquina.

Através de una amplia avenida, rodeada de cipreses se entra en el hermosísimo patio interior, al que asoman la mayoría de los edificios que componen la Abadía. Una vez en el patio, hay un atrio descubierto por el que se accede a la Iglesia de San Michele Arcangelo, construída en el siglo XIII y restaurada posteriormente. La iglesia, en perfecto estado de conservación, mantiene todas las características medievales y su altísimo y esbelto campanario. Tiene una sola nave de crucero y un ábside semicircular del que se eleva una cúpula completamente afrescada por Antonio Donati y Antonio Fabbrini.

En el siglo XVI, Fray Michele Confetto, estudioso de lenguas orientales, grabó la sillería de madera del coro con inscripciones en griego y en hebreo.
Además de estas preciosidades, la iglesia conserva magníficas obras de arte, como: la "Trinidad" de Lorenzo Lippi, sobre el Altar Mayor, y un órgano de sonido majestuoso, encargado expresamente, a principios del XIX, a los Tronci de Pistoia. En las tres espléndidas capillas interiores de la iglesia hay varias obras sobresalientes, como: "La Conversión de San Pablo" de Cesare Dandini, del XVII, o el fantástico suelo de mármol ornamentado de la "Capilla de las Diez Almas Benditas". La Sacristía, que en sí misma ya es una obra de arte, alberga un retrato de San Giovanni Gualberto, obra de Raffaellino del Garbo, del XVI, y una terracota de Luca Della Robbia.

Frente a la iglesia, se encuentra el camino de acceso al Monasterio. Cuando entras por la puerta principal, te quedas perplejo por el espectáculo con el que te encuentras: Un plaza, que parece un patio de armas medieval, con dos torres impresionantes. A mi entender, una arquitectura tan sugestiva como casi imposible de imaginar, tratándose de la entrada a un Monasterio.

El Monasterio, bellísimo, tiene asimismo una torre del siglo XV, y dos claustros magníficos: El "Claustro del Mascherone" y el "Claustro della Meridiana".

Las estructuras principales internas son: La Biblioteca, enorme y repleta de valiosísimos libros antiguos. La Sala Capitular. El gran Refectorio, en la que se encuentra la obra cumbre de la colección de arte de la Abadía: "La última Cena", de 1476, de Domenico y Andrea Ghirlandaio, para cuya realización los dos hermanos Ghirlandaio estuvieron alojados en el Monasterio durante meses, trabajando de la mañana a la noche. Además, conserva una terracota magnífica de Santi Buglione, del XVI. Luego, se puede visitar la inmensa cocina con características de la época.

En 1986, tras más de 100 años de secularización de la Abadía, los monjes de Vallombrosa volvieron a integrarse en ella. Actualmente, es una comunidad pequeña compuesta por cerca de 40 monjes.

La Abadía se puede visitar sólo los domingos. Os lo digo para que lo tengáis en cuenta. No vaya a ser que por un despiste... os perdáis esta maravilla.

Después o antes de visitarla, podéis comer, según el tiempo que haga y lo que os apetezca, tanto en plan de "picnic" en el campo, o donde he comido yo hoy. Está muy cerquita de la Abadía y se llama "Osteria di Passignano". Es un restaurante exclusivo y excelente. Tiene fama de ser uno de los mejores restaurantes del territorio de Chianti. La cocina, aunque de tradición toscana, es creativa y está elaborada con ingredientes locales de primera categoría.

He empezado con una crema de setas con queso, finísima y aromática, y he seguido con unas pechuguitas de faisán al horno aderazadas con una salsa de vino de Chianti que eran una verdadera exquisitéz. Todo ello regado con uno de sus tintos de cultivo y producción propia: "Marchesi di Antinori" con denominación de orígen de Chianti Classico. ¿El vino? Espectacular.
Para terminar, he tomado un "tiramisú" delicadísimo y suave, hecho "en casa" como todos sus postres.
La cuenta ha subido bastante, pero en ningún caso se ha excedido ni de la calidad de la comida ni de la categoría del vino y del lugar.
Qué día más bonito y más relajante he pasado. Lo necesitaba, de verdad.


Sylvia

sábado, diciembre 16, 2006

Tavarnelle Val di Pesa

Ayer estuve en Tavarnelle Val di Pesa. Pequeña y encantadora, la ciudad está situada en una colina preciosa que está prácticamente en el confín sur de la provincia de Florencia con Siena y el territorio de Chianti.

Por lo que ha sabido, los orígenes de Tavarnelle son antiquísimos. Al parecer, en el siglo VIII a.C., era el asentamiento etrusco de mayor densidad de población de la zona. Cuando los romanos sucedieron a los etruscos y ya llevaban siglos asentados en Tavarnelle, la llamaron Tabernulae, a causa de la tabernas u hosterías que se habían abierto a lo largo de la Via Cassia para "dar de comer al hambriento y de beber al sediento..." (cobrando, naturalmente) que pasaban por esa antigua carretera para ir de un lugar a otro e, incluso, de Florencia a Siena.
Con independencia de los muchos yacimientos arqueológicos que se han encontrado en la zona, la historia de Tavarnelle es muy interesante, ya que por su ubicación ha sido testigo presencial de acontecimientos históricos de gran importancia para la historia de Toscana, sobre todo entre la Edad Media y el Renacimiento.

En los siglos XII y XIII los distritos más sobresalientes de ese área de Chianti, además de Tavarnelle, eran la Abadía de Passignano (que es bellísima, de manera que, por favor, apuntadla enseguida en vuestra agenda de Toscana) Sambuca Val di Pesa y San Donato in Poggio.

En San Donato, los florentinos y los sieneses que, como sabéis, anduvieron a la gresca durante siglos, firmaron dos tratados de paz, uno en 1176 y otro en 1255. Pero, como sigue sucediendo hoy en día en cualquier lugar del mundo, dichos tratados resultaron no ser otra cosa más que papel mojado...

En el verano de1260, el ejército de Florencia y de sus territorios aliados, ya estaba formado y apostado en el Castillo de San Donato (muy cerquita de Tavernelle, por lo que todo ese enorme contigente militar tuvo que pasar por la Via Cassia) y el 4 de Septiembre de ese mismo año, los Güelfos de Florencia libraron la legendaria Batalla de Montaperti contra los Guibelinos de Siena.

Estos últimos contaban con un éjercito de proporciones muy inferiores, pese a la ayuda que les prestó el Rey Manfredo de Sicilia, enviando en apoyo de la causa Guibelina numerosos batallones de caballería germánica. Para entendernos, eran unos 35.000 Güelfos contra unos 20.000 Guibelinos. El destino inmediato de Toscana y de los territorios aliados de un bando y del otro, dependería de quien ganara esa batalla.

Contra toda previsión lógica, la batalla la ganaron los Guibelinos.
Ahora, viene el posible ¿porqué o cómo? que nos preguntaríamos todos.
El inmenso ejército de Florencia estaba al mando de Bocca degli Abati, quien en su interior estaba a favor de la causa Guibelina. Por ello, cuando los florentinos atacaron brutalmente a los sieneses (no tanto por ser más feroces sino por su superioridad númerica) Bocca degli Aperti, a caballo, se situó junto a Jacopo Pazzi, quien portaba el estandarte de los Güelfos, y le cortó la mano, cayendo el caballero y el estandarte al suelo.
Los Güelfos, espantados por tan imprevisible y horrendo acto, huyeron despavoridos y Siena ganó la batalla.
Aunque lo parezca, no fue una victoría "pírrica", ya que a su vez los Guibelinos de Siena habían sido traicionados por Buoso di Dovera, señor de Cremona, quien al frente de la caballería germánica del distrito militar de Parma, enviados por el Rey Manfredo, se había dejado comprar por el oro de Carlos de Anjou (a favor de Florencia) y dejó pasar sin mover ni un dedo a la caballería de Florencia.
Sería Buoso di Dovera quien, más tarde, delataría a Bocca degli Abati.

Además de juzgarles la historia, Dante Alighieri los juzgaría implacable y literariamente en la "Divina Comedia", Infierno, Circulo Noveno, cantos 31 y 34.

En el Círculo Noveno, en los abismos del Infierno, Dante sitúa a los traidores en el "Cócito", que está dividido en dos zonas: "Caína", en las que se están los traidores a la familia. Curiosamente, en la "Caína" se encuentran algunos miembros de la familia Pazzi (la familia del portador del estandarte Güelfo en la batalla de Montaperti). En la otra zona, "Antenora", están los traidores a la patria. Allí, entre otros, están Bocca degli Abati y su delator y también traidor, Buoso di Dovera.

Bueno, no voy a poder contaros mucho más sobre la interesantísima historia de Tavarnelle Val di Pesa y de sus poblaciones adyacentes, pues una página no puede ser un tomo de "Larrouse", pero os puedo garantizar que, hasta el siglo XVI, cuanto menos, se suceden episodios tan inquietantes como interesantes.

Esta fascinante localidad, con un paisaje bellísimo, goza de un alto nivel de vida, a causa, sobre todo, de su importante producción de vino, aceite de oliva virgen extra, trigo y las industrías de calzado, bolsos, etc., y de papel, mobiliario y maquinaria mecánica.
Entre otras muchas cosas de interés, tiene una iglesia preciosa: La Iglesia de S. Lucia al Borghetto, que procede del siglo XIII. Con una única nave, está considerada como uno de los máximos ejemplos de arquitectura gótica de todo el territorio de Chianti. En el interior hay unas obras de arte estupendas.

Estuve comiendo en la "Osteria La Gramola". El restaurante es muy bonito y se come de maravilla. Se entra por un largo y peculiar corredor, casi como si fuera un túnel, y de allí se accede al comedor. Pedí, de primero, unos hojaldres rellenos de setas "porcini" (boletus) delicados, calentitos y tiernísimos. De segundo, tomé una "costata de cinta senese" (chuletar de cerdo al estilo sienés) del que después de hornearlo, bien doradito y crujiente, te sirven lo que sería una chuleta. Estaba acompañado de ensalada verde variada y fresquísima y os puedo asegurar que el plato es un auténtico manjar. El vino fue otro acierto en plena regla. Tomé un "Castello di Gabbiano Chianti Classico Riserva" que es un tinto con cuerpo, de sabor afrutado con arómas de madera. Aunque me declaro lega en enología (¿para qué negarlo?) y me suelo dejar llevar por los consejos de los entendidos o por la intuición, creo que ese vino es uno de los mejores que he probado hasta ahora, lo que ya es mucho decir pues estamos en pleno Chianti: El cofre del tesoro de los vinos.

Salí encantada y, aunque hacía un frío que pelaba, seguí pasendo por la bella Tavarnelle Val di Pesa.

Sylvia





jueves, diciembre 14, 2006

Certaldo: a la memoria de mi amigo Juan José

La página de hoy constituye un modesto homenaje a mi entrañable amigo Juan José, quien falleció ayer por la tarde en Madrid, siendo todavía un hombre joven.

Estoy aún bajo el shock de la terrible noticia, pero en honor a su memoria voy a intentar escribir estas líneas lo más ordenadamente posible. Juan José amaba profundamente Italia y, cómo no, Toscana. Había realizado numerosos viajes a este maravilloso país y cuando regresaba a Madrid ya se disponía a preparar minuciosamente el próximo viaje que haría. Además de abogado, ejercía como "dilettante" en distintos campos relacionados con el Arte. Para no extenderme mucho, os diré que tenía en su casa uno de los mejores "Presepe Napoletano" ("Nacimiento Napolitano") que hay actualmente en Madrid. Con figuras y elementos originales del Settecento (siglo XVIII) lo había ido construyendo pieza por pieza, buscando y rebuscando en todos los anticuarios. Allá donde supiera que había la posibilidad de adquirir una pieza auténtica y especialmente interesante, se dirigía Juan José con una emoción que le traspasaba los poros.

Además, como gran amante de la literatura italiana que era, la ciudad de Certaldo intentará ser, desde estas líneas, un homenaje acertado en su memoria.

Certaldo es una ciudad medieval, pequeña, preciosa e interesantísima, situada en la cima de una colina en el territorio de Chianti, a muy poca distancia de San Gimignano.
Esta divida en dos sectores: Certaldo Alto y Certaldo Bassa. El primero, es el más antiguo y está rodeado de murallas fortificadas, lo que le confiere un carisma medieval indiscutible. Certaldo Bassa, es más moderno y podría considerarse como su centro mercantil e industrial.
En el siglo X, Certaldo era un fortaleza que se hallaba en poder de los Condes Alberti. Casi tres siglos después, Florencia ordenó que apresaran (¿?) al Conde Alberto degli Alberti. Los florentinos se quedaron con el castillo y después de la destrucción de la cercana y legendaria Fortaleza de Semifonte, Certaldo pasó a estar bajo la jurisdicción florentina.

El 21 de Diciembre de 1375, falleció en Certaldo, a los 62 años, Giovanni Boccaccio, donde también recibió sepultura. Se sigue ignorando y especulando sobre cuál fuera su lugar de nacimiento, pero su padre había nacido aquí y Boccaccio, ya muy enfermo, pasó sus últimos años de vida en la que fuera su casa paterna.
A grandes rasgos, para no cansaros os voy a relatar unos cuantos datos de su vida, que fue tan ajetreada como interesante.
Su padre, un conocido banquero florentino, intentó encauzarle sin éxito por caminos más conservadores, que pasaron desde un aprendizaje en la oficinas de su Banco en Nápoles hasta pretender que estudiara Derecho Canónico en la Universidad de esa ciudad. Como su vocación literaria era irreversible, su padre confió su tutela a Roberto de Anjou, entonces Rey de Nápoles, de quien era amigo personal, y éste le introdujo en los círculos literarios más selectos de Nápoles, para que recibiera una excelente formación "stilnovista". Allí conocería a Fiametta, la que fuera el gran amor de su vida, pero Fiammetta era casada por lo que, aunque mantuvieron una larga y apasionada relación amorosa, llegó un momento en el que tuvieron que distanciarse. En el siglo XIV no se podía pretender más.

Gran parte de su obra poética, más una pequeña parte de su producción narrativa, están dedicadas a Fiametta. De ellas, las más destacables, en mi opinión, son: "La Amorosa Visión" y la "Elegía de Madonna Fiametta".
El archiconocido y genial "Decamerón" lo escribe cuando ya pasa a residir a Florencia, entre 1349 y 1351, aproximadamente. Precisamente en ese último año se trasladaría a vivir a Padua, donde conocería a Petrarca de quien sería amigo íntimo hasta la muerte de éste, en 1374.

En Certaldo Alto podéis visitar su casa paterna, conocida como "Casa del Boccaccio" que hoy en día es una Biblioteca- Museo. En la sección antigua de la Biblioteca hay una colección de libros valiosísimos y preciosos relacionados con su vida y obra.

La Iglesia de S. Jacopo y S. Filippo, donde al parecer fue enterrado, conserva un espléndido busto de mármol, del siglo XVI, dedicado a él y su lápida mortuoria.

Hay que tener en cuenta que Certaldo, como toda Toscana y el resto de Italia, no sólo estuvo envuelta en batallas y guerras territoriales que se prolongaron hasta su Unidad, en 1861, sino que, más concretamente, Certaldo fue brutalmente bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que, aunque se repararon o incluso se reconstruyeron a la perfección los edificios originales afectados, hay determinadas cosas que, lamentablemente, han desaparecido.

Tampoco os perdáis el imponente Palazzo Pretorio, que fuera la residencia de los antiguos magistrados de Florencia que gobernaban la ciudad. El gran edificio data del siglo XII y fue reconstruído en el XV. La fachada, profusamente ornamentada con escudos de armas, constituye en sí misma un espectáculo del que resulta difícil apartar la mirada. En el interior hay un montón de obras de arte espléndidas: Desde hallazgos arqueológicos etruscos y romanos, hasta una magnífica colección de frescos, y lo que se considera su obra más valiosa: El "Tabernáculo del Ejecutado" de Benozzo Gozzoli.

Cuando os entre hambre, os puedo recomendar el restaurante en el que estuve comiendo el sábado pasado. "La Saletta", en Certaldo Alto. "La Saletta" es una estructura anexa a una famosa pastelería, regentada por la misma familia. Es pequeño y está decorado con mimo y delicadeza exquisitas. La cocina es creativa, pero está basada en antiguas recetas toscanas. La carta de vinos es extraordinaria: Tan extensa como selecta. Los mejores vinos de Chianti y de Chianti Classico están ahí.

Si os apetece o podéis gastaros algo más de dinero, la otra gran alternativa es la "Osteria del Vicario". También está en Certaldo Alto. El restaurante está alojado en un bellísimo edificio del siglo XIII. De carácter exclusivo, la cocina es refinada y tradicional de Toscana y los vinos son excelentes. Si hace buen tiempo, no dejéis de comer en su preciosa terraza panorámica.
A vosotros, hasta muy pronto, pues yo sigo aquí.
De mi amigo Juan José no puedo despedirme. El corazón no sabe medir el compás de las esquelas.
Sylvia








martes, diciembre 05, 2006

Barberino Val d'Elsa

El domingo por la mañana, una vez que hube terminado de colocar en el apartamento de "Chianti Hamlet", en el que resido ahora, la enorme cantidad de cosas que he ido "recopilando" desde que estoy en Toscana, me fuí a visitar la cercana y encantadora localidad de Barberino Val d'Elsa, en la zona oeste del territorio de Chianti, concretamente donde se producen los extraordinarios vinos de "Chianti Classico". De manera que iba exultante no sólo por descubrir el pueblo sino, además, pensando qué vinito buenísimo me depararía la suerte.

Barberino Val d'Elsa es una localidad pequeña rodeada aún de murallas medievales y que conserva estupendamente las características de la época. Es muy conocida, no sólo por su importancia agrícola, basada en la producción de sus archifamosos vinos y de aceite de oliva virgen extra, sino por haber obtenido, en 2003, "La Bandera Naranja", que es una especie de "medalla al mérito" que se concede a las poblaciones que mejor hayan sabido combinar una buena actividad turística con el cuidado del medio ambiente. Os podéis imaginar la gran cantidad de localidades que concursan en ese certamen anual y, sin embargo, la pequeña Barberino fue la entonces elegida.

Por lo que he sabido, la historia de Barberino es muy hermosa, pese al acontecimiento trágico que, a principios del siglo XIII, impulsó el crecimiento de su población y, por lo tanto, su desarrollo económico y social.
Cerca de la entonces aldea se encontraba la poderosa Fortaleza de Semifonte que se consideraba autosuficiente y libre como para tener que someterse a los embites de Florencia, que llevaba tiempo pretendiendo integrarla en su área territorial. Por lo que un buen día los soldados, artesanos, campesinos y demás hombres de la fortaleza se pusieron en camino hasta Florencia y, cuando hubieron llegado a los muros de la poderosa ciudad, corearon todos a una: "Fiorenza fatti in là, Semifon diven città" lo que equivaldría a: "Florencia échate atrás, Semifon es una ciudad".
Tal cual lo menciona Dante en la "Divina Comedia". Lo he comprobado, pues de puro conmovedor pensé en un primer momento que se trataba de una leyenda.
A los florentinos el tal plante no les hizo ni pizca de gracia por lo que en 1202, sitiaron la fortaleza y, después, la devastaron. La población que logró sobrevivir se exiló en Barberino y contribuyó que ésta fuera pasando de ser una aldea a convertirse en pueblo.

Hablando de Dante: En 1264, nació en Barberino el célebre poeta Francesco da Barberino quien llegaría a ser uno de sus mejores amigos, compartiendo con él su exilio de Florencia.
En la plaza mayor de Barberino, cuando vengais aquí, podréis contemplar la bellísima estatua que el pueblo ha dedicado a su hijo predilecto.

Tras darme un buen paseo por su graciosas callecitas, estuve visitando la iglesia de origen medieval, pero que ha sufrido varias transformaciones a lo largo de los siglos. No obstante, merece la pena visitarla aunque no sea más que por tener el placer de observar los bellísimos frescos que contiene. Sobre todo, "El banquete en casa del fariseo" del siglo XVI, obra de Domenico Cresti, apodado "Il Passignano".
Luego me fui al "Palazzo Pretorio" que tiene una fachada renacentista, impresionante, en la que sobresalen 35 escudos de armas de ilustres familias florentinas.

Como ya era la hora de comer - para ser exactos, más bien la hora española que la italiana... - y me encontraba en el centro del pueblo entré a comer en el "L'Archibugio" que es un restaurante alegre, con mucho encanto. Está especializado en pizzas y pastas y, por lo visto, siempre está de bote en bote, pero como aquí se come temprano, y ya eran casi las dos y media, tuve suerte y encontré una mesita. La pena es que hiciera frío y el día estuviera lluvioso pues, de lo contrario, me habría sentado en la preciosa terraza panorámica que tienen.
Me tomé una pizza con setas de bosque (boletus) y mozzarella que ni cabía en el plato ni los ojos conseguían abarcarla. Eso sí, estaba tan sumamente deliciosa que no dejé ni el "cornicione" (la corteza churruscada de alrededor). Para beber, me ofrecieron un "Chianti Classico" joven de la casa, procedente de los viñedos de Barberino, en una frasca pequeñita y preciosa que, lamentablemente, no me cupo en el bolso pues, de lo contrario, confieso que me la habría llevado sin pestañear. Qué poco pudorosa soy ¿Verdad?
Después tomé un trozo de tarta semihelada de biscuit de castañas y una tacita de café. La tarta era casera y estaba exquisita. Me invitaron a una copita de licor de avellanas que bebí en honor de Francesco da Barberino.
Tras pagar unos 18 euros me fuí a echarle un vistazo a la "Capilla de San Miguel Arcángel".

La Capilla está situada en el pueblecito de Poggio di Petrognano, donde estuvo la Fortaleza de Semifonte. La capilla es de una belleza increíble. Tiene una cúpula octogonal, prácticamente igual, sólo que mucho más pequeña, que la de la Iglesia de Santa Maria del Fiore de Florencia. La diseñó el celebérrimo arquitecto Santi di Tito, en el siglo XVI.

¿Qué si Barberino Val d'Elsa es un sitio encantador, en el que, además, se come y se bebe de maravilla? ¡Pues claro!. Esa "bandera naranja" no se le conceden a cualquiera.

Sylvia

Os escribo desde Chianti Hamlet

Desde el sábado pasado estoy alojada en "Chianti Hamlet", un precioso complejo arquitectónico de inicios del siglo XI, dedicado ahora al turismo rural, que está compuesto por un caserón, que es más bien un castillo..., y unas estructuras anexas de la misma época. Todo ello, inmerso en una naturaleza divina con una gran extensión de viñedos, olivares y, además del magnífico jardín del caserón, hay unos bosquecitos de cipreses, pinos, abetos y otros árboles antiquísimos que invitan a sentarse leer el "Canzoniere" de Petrarca.

En el jardín hay un piscina grande y muy cuidada, tumbonas, sombrillas y unas mesitas preciosas para tomarse un aperitivo o echar una partidita de cartas (soy imbatible jugando a la "canasta" ¿y vosotros?) entre baño y baño. Lo malo es que ahora es invierno. Bueno, no pasa nada por prescindir por ahora de la piscina, ya que en cuanto empiece el buen tiempo pienso volver a "Chianti Hamlet".

"Chianti Hamlet" está situado cerca de Barberino Val d'Elsa, en el territorio de Chianti como su nombre indica ¡Qué lista soy! ¿verdad?. Me troncho de risa conmigo misma por semejante "perogrullada".
En su momento, lo rebautizé con el nombre del "Reino de Baco" con una copita del mejor "Chianti Classico" y, seguidamente, le impartí unas bendiciones tan profanas como de corazón ¿Lo recordais?.

El antiguo complejo arquitectónico, sin perder ni un ápice de su características originales, se ha rehabilitado completamente con una calidad y un gusto fuera de serie. Una parte se ha dividido en 6 grandes apartamentos, dotados de todo tipo de comodidades. Cada uno de ellos constituye una vivienda en sí misma. Lógicamente, en el caserón hay un montón de espacios comunes, como un comedor de inspiración renacentista, unos salones espléndidos en los que se mezclan elementos actuales con otros de época y en el los que el paso de uno a otro se realiza a través de arcos cuadrangulares o de medio punto. Es algo espectacular y verdaderamente elegante, ya que no hay atisbo de pretensión alguna. Hay que reconocer que en cuanto a buen gusto tanto toda Italia y, concretamente,Toscana podrían impartir clases magistrales por todo occidente.


En lo que me respecta, he tenido la suerte de que estuviera libre en estas fechas el apartamento llamado "Il Palaggetto", que se encuentra en la planta baja del caserón y al que se accede desde el jardín. Tiene unos 75 m2 (me lo han dicho mis agentes y a mí - que mido fatal cualquier cosa que no sea un compás - me ha parecido incluso mayor) divididos en un salón-comedor con chimenea francesa y cocina, un dormitorio de matrimonio con su cuarto de baño, amplísimo y precioso, y otro dormitorio de uso doble con su respectivo y estupendo cuarto de baño. No creo que sea necesario contaros cómo está decorado y amueblado el apartamento. El hecho de que se llame "El Palacete" ya es suficientemente indicativo. Estoy especialmente cautivada con la chimenea, que mantengo encendida cuando estoy "en casa", y con los silloncitos y muebles auxiliares del "Siglo de las Luces" por los que siento una particular debilidad.

En "Chianti Hamlet", además de alojarte puedes hacer un montón de cosas. Desde cursos de cocina y de cata de vinos, hasta pedirle al cocinero que te prepare una cena íntima y especial (lo que voy a hacer en cuanto lleguen mis invitados...) o disponer de masajista, peluquero, etc. y, por supuesto, alquilar una cancha de tenis cercana, una bicicleta de montaña para pasearte por los alrededores o montar a caballo si te apetece. Esto es una delicia.

Os dejo por un ratito pues tengo que escribir unas cartas y, a continuación, volveré con vosotros para contaros cosas sobre Barberino Val d'Elsa, el precioso y pintoresco pueblo que está aquí cerca.

Sylvia

domingo, diciembre 03, 2006

Montepulciano, donde comer y donde salir de marcha


Montepulciano es un estupendo lugar donde parar para disfrutar no solamente del bonito paisaje toscano y sus obras de arte sino también donde comer una excelente y típica comida Toscana. Todavía como en la mayoría de lugares turísticos es importante seleccionar bien los restaurantes donde ir a comer ya que hay unos cuantos que son caros y malos. Mi favorito y el que recomiendo es el restaurante le Grotte justo en frente de la bonita catedral de San Biagio. El restaurante mantiene una buena calidad precio, siempre y cuando no se toman vinos demasiado caros. Otro que se queda a unos pocos km de Montepulciano es el restaurante el 5/4. Este restaurante se encuentra a unos 5km de Montepulciano por la carretera que lleva a Montichiello.

Por lo que concierne la marcha en Montepulciano hay varios locales que durante todo el año ofrecen espectáculos musicales. El primero que os recomiendo es ¨il Caffe degli Archi¨ situado en el corazón del pueblo. Il caffe degli archi ofrece música al vivo los fines de semana y es bar musical los restantes días. Otro local que os recomiendo es el jazz and wine caffe en Plaza san Francesco donde es posible tomar buenos vinos y escuchar un excelente Jazz a veces en vivo. A las afuera de Montepulciano en el 5/4 (la pizzería arriba descrita) se hacen fiestas al abierto con música al vivo y el sábado el restaurante se transforma en una discoteca.

Si tenéis ganas de conducir en Castiglion del lago a unos 20 km de Montepulciano se encuentra el famoso local la Darsena donde durante el verano hay casi cada fin de semana música al vivo justo a los bordes del lago Trasimeno

Foto Toscana

Foto Toscana