Casas Rurales con Encanto

Toscana Itinerarios - Carta de Cristina

Queridos Amigos Cristina U. me ha pasado el relato de su visita a Toscana, lo minímo que puedo hacer es publicar su carta y agradecer el compartir con nosotros sus experiencias.





Hola,

Acabo de volver de pasar 4 días en la Toscana con unas amigas y como en su día me vino muy bien leer vuestra página y seguir las recomendaciones de los viajeros, he decidido enviaros una pequeña crónica de nuestro viaje para que pueda también servir de ayuda a futuros viajeros. La Toscana es preciosa, ya estoy deseando volver!! Podéis recortar la crónica si la encontráis demasiado larga.

Día 1 

De Bolonia, ciudad a donde llegamos la noche anterior, en la que dormimos y cogimos el coche de alquiler, fuimos a Lucca, ciudad de bicicletas y helados. Muchas plazas, algunos campaniles. Comimos en una terraza en la plaza del anfiteatro, que es ovalada. Hay tiendas de souvenirs, entramos en una muy bonita que era como un homenaje a Puccini (el compositor nació allí). En una de las iglesias, puede que fuera la catedral, anunciaban recitales diarios (a las 19 h) de arias famosas. Estuvimos allí 4 horas y nos fuimos a Pisa, está muy cerca. Visitamos el recinto donde están la torre, el duomo y el batisterio. Se pueden visitar pero no entramos. Nos sentamos al sol en una pared del duomo, se estaba de maravilla!! Estuvimos allí un par de horas. De vuelta al hotel algunas fueron al pueblo a por la cena. Cenamos juntas con mucho hambre y a dormir.

Día 2

Desayunamos en el pueblo, Montaione y salimos hacia Volterra, el GPS (Patricia, una aplicación para smartphone) nos ayudó mucho durante el viaje. Volterra está en un alto. Nos sorprendió, no esperábamos que nos gustase tanto. Anduvimos callejeando, las afueras tienen un aire decadente, con algunas iglesias llenas de velas. Luego fuimos a la plaza del palacio, que es el ayuntamiento. Muy bonita. El alabastro es muy típico en la zona y hay muchas tiendas en que venden figuras, cajitas y todo lo que se pueda hacer con ese material. Después anduvimos hasta las ruinas del teatro romano, que vimos desde una balconada y nos gustó mucho. La visita terminó en un parque desde donde había buenas vistas del pueblo.

Viajamos a San Gimignano, el pueblo es pequeñito, de aire medieval, me decepcionó un poco porque estaba tomado por los turistas y por las tiendas de souvenirs cutrecillas. Comimos en una terraza, hacía un poco de fresco. Luego anduvimos por sus plazas, viendo las torres, y nos comimos unos helados riquísimos. Estuvimos allí 3 horas y nos fuimos a Siena.
Siena me gustó más que la primera vez que estuve. Creo que fue la luz, estaba atardeciendo y la plaza principal, donde hacen las carreras del palio, en cuesta, me resultó muy acogedora. Había comercio como más de ciudad, tiendas de ropa etc…Entre sus calles hay varios palacios, todos preciosos. Nos acercamos al Duomo, no pudimos entrar porque era tarde. Nos sentamos en la plaza un rato. Después volvimos a la plaza principal y cenamos allí, en una terraza con estufas, un poco regulera la cena. Vuelta a la casa rural cansaditas del trote del día y con la cámara rebosando de fotos.


Día 3

Lo dedicamos entero a Florencia. Dejamos el coche en un parking cerca del palacio Piti, el barrio era bonito, de andar por casa. Del palacio fuimos por el puente Vecchio (qué gentío!) hasta la galería de los Uffici, había colas de 2 horas para entrar así que desistimos (se pueden reservar por Internet y te ahorras la cola larga, lo mismo en la Galleria de la Academia). Llegamos a la Plaza de la Signoria, emocionante, se me saltaban las lágrimas al ver todas las esculturas que están ahí, al aire libre, super sensuales y como hablándote. Comenzó a llover y nos refugiamos en una cafetería de una esquina de la plaza del Duomo (impresionante catedral). Hicimos cola para entrar pero por dentro no merece mucho la pena. Bajamos a la tienda que hay en la cripta, había libros interesantes. Subimos hasta la galería de la Academia donde está el David de Miguel Angel pero había una cola larguísima así que al final nos fuimos. Paramos en una tienda donde compramos unos robots jaboneros y cantamos Azurro con el dependiente. Al salir buscamos un sitio para comer. Al final comimos en la calle, cerca de la casa de Dante.
Después de comer volvimos a la plaza de la Signoria, nos sentamos en un café (el más caro del lugar, se veía venir, un chocolate caliente 6.50). Me acerqué al museo Gucci, en la misma plaza, qué sitio tan chulo! Libros de arte y un café con bancos corridos todo en wengué, muy modernete y acogedor. Luego alguilamos unas bicis durante 2 horas. Qué gozada ir en bici por la ciudad!! Primero fuimos desde la gallería de la academia a la plaza de la Santa Croce, por esa zona había bares con gente de la zona, era menos turístico del resto, había un grupo tocando jazz y escuchamos una versión insólita de I will survive. De ahí fuimos en bici hasta Santa Maria de la Novella, oor el camino pasé por la zona de tiendas caras. También había trattorias y cafés elegantes, era una zona chula. De Santa Maria fuimos hasta el Palacio Piti donde dejamos las bicis (se pueden coger en un local y dejarlas en otro, hay varios locals por la ciudad). De ahí, ya en coche, subimos a la Plaza de Miguel Angel para ver atardecer, las vistas son increíbles, el Duomo parece un recortable incrustado en la ciudad. Cogimos bocatas y a casa, donde hicimos timba de mus!

Día 4

Lo dedicamos a la Toscana sur, donde está el Valle d´Orcia, con los típicos paisajes toscanos. Primero estuvimos en Pienza, un pueblo muy bonito. En la zona es típico el vino (Chianti y Vino Nobile) y los quesos, por lo que hay muchas tiendas de alimentación estilo gourmet. Nos tomamos un vino sentadas en un banco de piedra con unas vistas espectaculares. Fue el momento del día. Era el Domingo de Pascua y había mucha gente de la zona celebrándolo, se veía turismo local. De ahí fuimos a Montepulciano, también bonito. Subimos una larguísima cuesta llena de tiendas con degustación de vinos y productos locales. No encontramos sitio en la trattoria recomendada pero sí en otra (Trattoria di Cagnano) que también estuvo muy bien. Comida riquísima con sobremesa larga. Volvimos al coche y viajamos por los pueblecitos (San Quirico d´Orcia, La Foce) parando a hacer fotos en algunos miradores. También es típico de la zona la visita a algunas bodegas y las aguas termales, hay muchos spas por allí. La Toscana es inagotable y como siempre hay que dejar algo para la próxima vez la visita a Cortona la dejamos para entonces.


Cris

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