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El "Palio Marinero dell' Argentario". Porto Santo Stefano




Bajo el nombre de "Palio Marinero dell'Argentario" se encuentra una de las regatas más antiguas y de mayor raigambre de Italia.
De orígenes seculares, cuando la península de Argentario, llamada Monte Argentario, situada en el extremo sur de Toscana, frente a las costas de Maremma, estaba gobernada por el Reino de España, de acuerdo con el trazado de expansión territorial del imperio español en Italia, ideado por Carlos I de España y V de Alemania, y materializado a partir de 1557, cuando el entonces Ducado de Florencia, con la ayuda crucial del ejército español, había logrado desposeer a la República de Siena, en 1555, de todos los feudos que aún conservaba en Toscana. Felipe II había sucedido a su padre en la corona española y, por tanto, se hizo también con el gobierno de los Estados Españoles en Toscana, a raíz de la suscripción con el Ducado de Florencia de los tratados de Londres y Florencia, realizada respectivamente en mayo y julio de 1557. De esta forma, la integración a España de algunos de los puertos principales del sur de Toscana, supuso para sus habitantes no solo un refuerzo significativo de sus costas, frente a las constantes incursiones de la flota turca y de la piratería sarracena, sino un sobresaliente incremento demográfico y, por ende, la adquisición de un status socioeconómico importante, además de la asunción paulatina de los componentes fundamentales de la cultura española de la época.
Sirva esta pequeña introducción para situarnos hoy, con mayor claridad, en el tema que nos ocupa, ya que incorporar un tema privándole de sus referentes históricos equivale, en cierto modo, a tomarse un trozo de pizza en un "fastfood" sin saber que "aquello" - lejos de ser un trozo de masa de harina horneada con una determinada salsa por encima, puesto de moda a bajo precio por una serie de empresarios tan "avispados" como carentes de la más mínima sensibilidad y decoro - procede del arte más exquisito de la cocina napolitana, en los tiempos en que los Borbones se enorgullecían de que la bellísima ciudad partenopéa siguiera siendo, desde hacía siglos, la capital de un reino extenso, autosuficiente, dotado de una idiosincrasia cultural y de una riqueza artística de díficil parangón en el sur de Europa.
La antiquísima tradición del "Palio Marinero" en Porto Santo Stefano, la ciudad principal de Monte Argentario, se oficializa solo a partir de 1937, mediante unos estatutos que establecen la normativa de las regatas.
Las regatas se celebran todos los años el día 15 de Agosto. En ella participan los cuatro distritos de la ciudad: Croce, Fortezza, Valle y Pillarella, representados por sus mejores remeros y timoneles.
Como es lógico, entorno a esa celebración giran las actividades de gran parte de los habitantes de esos distritos durante todo el año, pues su preparación requiere un esfuerzo común y continuado.
La carrera entre las distintas embarcaciones consta de un recorrido de 4.000 metros que se efectúa en "calles" de mar de 400 metros de longitud, o sea 10 "calles" y 9 vueltas.
Las cuatro embarcaciones, llamadas "guzzi" en Monte Argentario (una especie de canoas macizas, de peso considerable) llevan tradicionalmente el nombre de los vientos: Libeccio, Scirocco, Grecale y Maestrale. Cada "guzzo" está compuesto por un timonel y cuatro remeros.
La carrera está precedida por un espléndido desfile de carácter festivo que recorre la ciudad vestido a la usanza española de mediados del siglo XVI, portando las distintas banderas y estandartes. A las 19,15 horas, las canoas, esperan en el "Stadio Turchese" - situado en el trecho de puerto que va desde Moletto a Pace - a que el Capitán de las fiestas dispare el tiro de salida con un mosquete de finales del siglo XVI.
Desde primeras horas de la tarde, miles de personas, entre residentes y turistas, se agolpan frente al "Stadio Turchese", mientras muchos otros aguardan su comienzo encaramados a los yates o a las barcas de su propiedad, atracadas en las inmediaciones.
Este año, para evitar sobrecarga o mala distribución de peso no llevaban ni agua potable consigo. Además, por primera vez en la historia, se ha competido sin cronómetros ni contadores a bordo.
Las embarcaciones, empujadas por sus tripulantes para hacerse a la mar, estaban situados de la siguiente manera: en la primera "calle", la del distrito de Pillarella; en la segunda, la de Valle; en la tercera, la de Fortezza, y, en la cuarta, la de Croce.
Tras una carrera reñidísima entre los "guzzi" de los tres primeros distritos, pues el de Croce, por no conseguir salir a tiempo, quedó desclasificado, la victoria ha recaído en los muchachos de Fortezza, quienes tambien ganaron el "Palio Marinero" del año 2006.
Entre los vítores, el alboroto y los aplausos de los miles de espectadores, los tripulantes se han tirado al mar, como es tradición que hagan los vencedores.
El distrito de Fortezza estaba representado por: Fiorenzo Visconti, timonel; Gabriele Solari, primer remero; Mario Rossi, segundo remero; Gabriele Rosi, tercer remero) y Maurizio Coccoluto, cuarto remero.
Enhorabuena, de todo corazón, desde estas líneas que, no por ser tardías respecto al día de la victoria son menos emotivas y sinceras.
¿Os váis a preparar vosotros, para contarme quienes serán los ganadores del "Palio Marinero" de 2008?. Es una experiencia impresionante verlos remar a esa velocidad y con tanta maestría, situándose entre el gentío que vive esas singulares y difíciles carreras con la intensidad de quien le va la vida en ello.
Sylvia

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