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Giorgio Toscano



sábado, febrero 16, 2008

Pisa. Los fabulosos festejos del "Gioco del Ponte".




Ya estoy otra vez aquí, con vosotros. Últimamente, me muevo mucho por la cercana región de Umbría (Umbria en italiano), pero en ningún caso desaprovecho la menor oportunidad que me surge para acercarme a Toscana, aunque solo sea un par de días ¡Manta, bote, merienda y carretera adelante!
En agosto del pasado año cuando os detallé lo mucho que me habían impactado la ciudad de Pisa, su fascinante historia y su enorme caudal artístico, no me pareció oportuno hablaros todavía de lo poco que, entonces, había logrado averiguar acerca de uno de sus festejos principales. Se trata del “Gioco del Ponte”, que tiene lugar todos los años el último domingo de Junio. Está considerado como una de las fiestas populares de arraigada tradición pisana más hermosas e interesantes de Toscana.
Ahora, no solo me he informado a conciencia, sino que estoy en Pisa para reservar con tiempo suficiente un apartamento en una casa de campo, a escasa distancia de la ciudad, para que mis hermanos y yo no nos perdamos este año esas fiestas que están en boca de todos los toscanos con quienes he hecho buenas migas. Ellos las califican de fabulosas y ¡a fe mía que deben serlo por lo que he sabido!

“Il Gioco del Ponte” es un simulacro de batalla librada a la usanza de finales del siglo XVI, que tiene lugar en el Ponte di Mezzo - que une a las dos partes de la ciudad separadas por las aguas del caudaloso río Arno – con el fin de conquistar el puente (simbólicamente la ciudad) por los ciudadanos del norte o del sur de Pisa.
Por la mañana de ese domingo de junio, antes de que se produzca la cuidadosa representación bélica sobre el puente, en la que los participantes de cada bando, ataviados escrupulosamente según la indumentaria de la época de los hombres de armas del imperio español (que tanto peso tuvo en Pisa y en la mayoría del territorio toscano, por no hablar de una gran parte del resto de Italia…) habrán de demostrar al contrario su habilidad y fuerza física para tomar ese puente, las personas que integran la fracción de “Tramontana” (zona norte de la ciudad) y la de “Mezzogiorno” (zona sur) desfilan, a la usanza de la época, por cada una de esas partes de la ciudad, portando sus respectivas banderas, entre redobles de tambores y fanfarrias de trompetas.
La fracción de “Tramontana” está compuesta por seis barrios: Santa Maria, San Francesco, San Michele, Porta a Lucca, Portanuova y Calcesana.
La de “Mezzogiorno” lo está por otros seis barrios: Sant’Antonio, San Martino, Marina di Pisa, Porta Florentina, Porta a Mare y San Piero.
Dichos barrios están representados por un total de más de 700 hombres.
Además, hay otro desfile integrado por 81 hombres, que representan a las autoridades (los “Magistrati”) de los 12 barrios de Pisa.

A las dos de la tarde, las tropas de “Tramontana” se sitúan en Piazza Garibaldi, y las de “Mezzogiorno” en Piazza XX Settembre, completamente engalanadas y en las que se han dispuesto los respectivos puestos de mando de cada fracción.
Después, cada fracción manda un “Embajador” a la otra, a través del puente, para presentar la correspondiente afrenta, escrita en un pergamino que leerá en voz alta y que, después, entregará a las autoridades contrarias, quienes la clavarán en la imponente tienda de campaña de su “General”. Cuando cada “Embajador” haya regresado a su plaza de origen con el desafío de la otra, se procederá a elegir por sorteo, por parte de las respectivas autoridades, a los 20 hombres que habrán de integrar el correspondiente batallón de combatientes. A continuación, cada “General” formará su batallón, con todas las solemnidades de rigor a finales del siglo XVI, enviándole en dirección al lado del puente que proceda en cada caso, a la espera de que, por la tarde, comience la batalla.
Para evitar que la conquista del puente se convierta en una verdadera batalla campal, como sucedía antiguamente (la celebración de los juegos está documentada desde 1586, pero desde el siglo XI se celebraban en Pisa “contiendas” festivas similares), desde mediados del siglo XX, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, cuando se retomó la celebración del “Gioco del Ponte”, se coloca en el puente un especie de "carro" cuya altura es equivalente al de la estatura humana,
además de tener una gran longitud, sobre unos raíles instalados a cada lado del mismo.
Los batallones, situados respectivamente a ambos extremos del "carro", haciendo un verdadero alarde de fuerza y equilibrio, tendrán que empujarlo, de espaldas, hasta conseguir que el batallón contrario retroceda a más de medio camino del puente. Actualmente, son cinco las “batallas” que se libran para hacer retroceder al batallón contrario. El batallón que lo haya conseguido un mayor número de veces será el ganador de la “contienda”.
El batallón vencedor, entre los gritos de júbilo y los vítores de los todos los ciudadanos pertenecientes a la fracción ganadora, volverá a desfilar con los suyos, portando sus estandartes y banderas tradicionales, por los distintos barrios de Pisa que haya representado en el “Gioco del Ponte”, en cuyas calles, adecuadamente ornamentadas, se celebrarán cenas y fiestas hasta altas horas de la noche.

Por lo que me han contado y por las imágenes que he visto del “Gioco del Ponte”, he podido hacerme una idea de la grandeza de los fastos y solemnidades que preceden a la “contienda”, así como de la fuerza y destreza que hay que tener para que el batallón contrario retroceda, y de lo preciosas y espectaculares que son las cenas y las fiestas que siguen a la victoria.
Todos los ciudadanos de Pisa se echan a la calle ese último domingo de junio para presenciar los distintos eventos de la jornada, sin contar con la gran cantidad de gente que acude desde toda Italia y del extranjero para contemplar esa fabulosa tradición, que sumerge a la monumental ciudad en una ambientación perfecta de finales del siglo XVI, como si se tratara de la escenografía de un enorme y prestigioso teatro al aire libre.
Me permito daros dos consejos:
1) Haced lo posible para presenciar esta maravilla y para participar en las cenas y fiestas al aire libre que se celebran a continuación.
2) Reservad alojamiento con la mayor brevedad.
Nos vemos aquí, el último domingo de Junio.
Sylvia

1 comentario:

  1. Me gustaria contactar con Sylvia porque la lectura de sus relatos toscanos me han impactado tanto que este año mis vacaciones van a discurrir por esa tierra italiana. Y mi primera pregunta es muy sencilla. ¿En que pueblo del sur de la Toscana montaria el campamento-base para explorar la zona? Esa zona que va desde el chianti, San Gimigniano hasta Montepulciano y el Val de Orcia. Gracias

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