miércoles, agosto 15, 2007

Pisa. La Piazza dei Miracoli. El Cementerio Monumental



La bellísima estructura rectangular, completamente blanca, del Cementerio Monumental de Pisa está emplazada en la parte norte de la Piazza dei Miracoli. Da la sensación de encontrarse frente a un sobrecogedor teatro abierto, armónicamente trazado junto al Duomo di Santa Maria y al Baptisterio.
Su construcción comienza en el año 1277, de acuerdo con el diseño del arquitecto pisano Giovanni di Simone, quien dirigiría las obras hasta 1284.
Los muros externos del Cementerio Monumental están compuestos por una sucesión de 43 arcos ciegos más 2 puertas de entrada. La parte superior de la puerta principal de ingreso está rematada por un esplendido templete gótico del siglo XIV, atribuido a un discípulo o seguidor del celebérrimo escultor Andrea Pisano, que contiene un maravilloso grupo escultórico que representa a la Virgen con el Niño y cuatro santos.
De acuerdo con la tradición, la flota naval de Pisa trajo del Monte Golgota, al término de su intervención en la Cuarta Cruzada, la tierra que habría de recubrir el suelo del Cementerio, cuya construccion, con la que se completaria el área monumental integrada en la Piazza dei Miracoli, ya se proyectaba por entonces. Asimismo, se construyo un magnifico claustro totalmente rodeado de soportales, para cuya ornamentación interna se contrataron a varios de los pintores más insignes del siglo XIV en Italia, quienes afrescaron la totalidad de sus altísimas paredes.
El primero de ellos fue Buonamico di Cristofano -también conocido como Buonamico di Martino- quien realizaría los frescos situados en el ala sur y a quien Giovanni Boccaccio citaría con el apodo de "Buffalmacco" en uno de los cuentos que componen el "Decameron".
Después, concurrieron los insignes Taddeo Gaddi, Andrea di Bonaiuto, Spinello Aretino, Francesco di Volterra (o quizás Pietro Puccio d'Orvieto) y, por el ultimo, el genial Benozzo Gozzoli, quienes irían paulatinamente afrescando las demás paredes que configuran el claustro.
Dentro del impresionante claustro, junto a las paredes decoradas por frescos soberbios de diversa temática religiosa y alegórica de la muerte, se situaron una gran cantidad de esculturas y de sarcófagos originales romanos. Estos últimos se habían "reciclado" en la Edad Media para sepultar a ilustres personalidades de Pisa y, hasta que se construyó el Cementerio Monumental, estaban situados a lo largo de la fachada de la Catedral (Duomo di Santa Maria).
Todas esas espectaculares obras de arte que decoraban el interior del Cementerio Monumental de Pisa- considerado como uno de los más singulares y sobresalientes de Europa occidental- permanecieron intactas, para deleite e ilustración de la humanidad, durante siglos, pese a la gran cantidad de guerras, asedios y demás desgracias que azotaron a Pisa, a partir de la pérdida del poder político y comercial ostentado hasta el 6 de agosto de 1284, cuando fue derrotada por la República de Génova en la trágica Batalla de Meloria, en la que perdió el grueso de su potente flota y correspondiente marinería, lo que sumió definitivamente a la República de Pisa en un segundo plano respecto a las otras naciones vecinas que conformaban el entonces territorio de Toscana.
Sin embargo, en menos de 24 horas, entre la noche del 27 de Julio de 1944 y la jornada siguiente, los bombardeos norteamericanos primero y, después, los enfrentamientos entre las tropas norteamericanas y las del Ejercito de Ocupación Alemán en Italia, destacadas en la ciudad, dañaron gravemente, e incluso irreversiblemente, una parte importante de las obras de arte - muchas de ellas maestras- albergadas en el soberbio Cementerio, minuciosamente construido y ornamentado entre los siglos XIII y XIV.
Por suerte, algunos frescos se han salvado, entre ellos los pintados por el genial artista florentino "Buffalmacco" (1273 c.-1351), de los que al inicio de la página os presento sendas imàgenes del "Juicio Final" y del "Triunfo de la Muerte", respectivamente.
De los realizados por los restantes insignes pintores nombrados más arriba, se han conseguido salvar algunos fragmentos, tras laboriosos procesos de restauración.
Actualmente, tanto los fragmentos que se han recuperado como los borradores originales, a partir de los cuales los diversos artistas ejecutaron dichas obras de arte, se conservan en el vecino "Museo delle Sinopie", en el que, además, se exhiben otras obras sinópicas y, también, se ilustra con detalle sobre el complicado proceso de composición de ese arte pictórico.
Se trata de un museo exclusivo, de enorme interés, que os recomendaría que visitarais con detenimiento, tras haber recorrido el impresionante interior del Cementerio Monumental.
Ambas visitas os proporcionarán tanto una visión clara de la magnificencia de esas pinturas como del alcance del desastre que supuso la Segunda Guerra Mundial para los ciudadanos de Pisa y para el incomparable arte pictórico que se había creado y cuidado con el máximo esmero en esa emblemática ciudad de Toscana durante largos siglos.
Sylvia


La República Marinera de Pisa en el siglo XI. La construcción de la Piazza dei Miracoli.

El impresionante conjunto monumental de carácter religioso que se extiende en la llamada Piazza dei Miracoli de Pisa, también conocida como Campo dei Miracoli ("Campo de los Milagros") situada al noroeste del casco antiguo de la ciudad y completamente tapizada de yerba fresca, lo que realza significativamente la majestuosidad de las imponentes edificaciones en mármol blanco que conforman su conjunto monumental, se empezó a construir en el siglo XI, en el siguiente orden: El Duomo di Santa Maria (Catedral) en 1064. El Baptisterio, en 1152. El Campanario, conocido mejor como "La Torre de Pisa", en 1170, mientras que la edificación del último monumento de la Plaza, el Cementerio Monumental, se inicia en 1277, a menos de una década del comienzo del declive de la que fuera la poderosa República Marinera de Pisa.

En el siglo XI, la República Marinera de Pisa se encontraba en la cima de su esplendor, ocupando un lugar predominante entre las cuatro repúblicas marineras existentes por entonces en el territorio geográfico italiano que no alcanzaría su total unificación hasta 1870, bajo el nombre de Reino de Italia.

En el siglo XI, la República Marinera de Pisa había expandido su poder y su control comercial en Calabria, con el saqueo de la ciudad de Reggio Calabria que tuvo lugar en el año 1005. En el año 1017, mediante la alianza establecida con la República Marinera de Génova (una alianza tan breve como frágil, ya que entre ambas repúblicas no dejaron de sucederse durante siglos cruentas luchas de poder) conquista la isla de Cerdeña, dominada entonces por los saracenos. Con ello, su gran flota naval ya había obtenido la supremacía comercial en el Mar Tirreno, lo que aumentaría significativamente su control en las importaciones a Italia de las mercancías procedentes de los mercados del este de Europa y de oriente próximo. Entre 1030 y 1035, tras una serie de incursiones contra algunas de las ciudades más importantes de Sicilia, se apodera de Cartago. En 1052, conquista la isla de Córcega y, en 1063, se ofrece a ayudar a los normandos a expulsar de Palermo a la piratería saracena. La flota de Pisa recupera gran parte del oro saqueado por los saracenos y, a cambio de su ayuda decisiva, se le concede una cuantía importantísima de ese botín, lo que le permite mostrar al mundo entero el poder conseguido durante esas décadas del siglo XI, mediante la construcción de la plaza monumental más deslumbrante y hermosa jamás vista hasta entonces en Europa: "La Piazza dei Miracoli". Dicha denominación se venía utilizando coloquialmente desde la Edad Media Tarda entre los ciudadanos de Pisa para indicar el nivel de belleza, más allá de lo humanamente concebible, que se habia alcanzado cuando, con la construccion del Cementerio Monumental, se completa el conjunto arquitectonico religioso que ornamenta la plaza. Al parecer, a inicios del siglo XX, es el celebre poeta y dramaturgo italiano Gabriele D'Annunzio quien "oficializa" el termino al referirse a la misma con ese nombre en sus escritos.

Pero, en el siglo XI, la toma de posiciones de la poderosa flota de Pisa en el Mediterraneo no se detiene con su victoria sobre la pirateria saracena en Palermo, ya que, en 1060, tras haberse enfrentado a la temible armada de Genova, a la que derrota, sigue expandiendose territorialmente. En 1077, el Papa Gregorio VII sanciona las leyes maritimas por las que se regia la Republica Marinera de Pisa y, por si fuera poco, el Emperador Enrique IV del Sacro Imperio Romano Germànico concede a Pisa el derecho a asignar consules propios para gobernar las zonas territoriales que habia conquistado. En 1092, el Papa Urbano II reconoce asimismo el poder de Pisa en la isla de Corcega y eleva la ciudad al rango de arzobispado. En 1088, la Republica Marinera de Pisa saquea la plaza de Mahdia (Tunez).

En 1099, cerca de 120 barcos de la flota naval de Pisa, participan en la Primera Cruzada, siendo decisivas las gestas de la misma en la conquista de Jerusalen. Al frente de la flota que Pisa habia enviado a la Primera Cruzada se encontraba el Obispo Daibert, quien seria posteriormente nombrado Patriarca de Jerusalen. De esta manera, Pisa expande su poder comercial en las costas de la antigua Palestina, Libano y Siria y funda colonias en Antioquia, Jafa, Tripoli, Tirias, Lataquia y en otras localidades costeras proximas. Asimismo, Pisa habia tomado posiciones en Jerusalen y en Cesarea y habia conseguido situar colonias, si bien poco significativas, en El Cairo, Alejandria y en Constantinopla, obteniendo privilegios de indole comercial y exenciones de impuestos, por parte de Alejo I Comneno, Emperador de Bizancio, a cambio de que su flota siguiera defendiendo esos territorios del ataque de otras potencias.

En los albores del siglo XII, la Republica Marinera de Pisa, gracias a su estrecha alianza con Bizancio, se habia convertido en la nacion europea que ostentaba mayor poder comercial y militar en el Imperio Bizantino, contando asi con una supremacia economica en el litoral mediterraneo dificilmente igualable.

Sigo despues, para que esto no resulte interminable, y os describo con detalle el ultimo monumento de la Piazza dei Miracoli: El Cementerio Monumental.

Hasta dentro de un rato,

Sylvia