martes, julio 31, 2007



El Palio de Siena

No me voy remontar a los orígenes del Palio de Siena, pues son tan sumamente antiguos que nos podríamos marear todos al mismo tiempo solo con imaginárnoslo.
Ahora bien os voy a contar un poco de que va la cosa, para aquellos que aún no lo hayáis presenciado, pero que estáis todavía a tiempo, ya que el próximo Palio se celebrará el 16 de agosto (el último día que os escribí desde Siena, "bailé", sin darme cuenta, las fechas de este impresionante evento, que se celebra todos los años el 2 de julio y el 16 de agosto).

Aquí es todo tan hermoso y el ambiente ideal que se respira agudiza tanto la sensibilidad, que a veces hasta me tiemblan las manos cuando os hablo de Siena.

Disculpadme, por lo tanto, os lo ruego, por los datos estrafalarios que puedan dejar infausta huella sobre el papel, no obstante, no sean otra cosa que una derivación de esa revolución de los sentidos que se experimenta en esta ciudad que, más que vivida por el hombre, parece soñada por los dioses.

El "Palio" en sí mismo es una bellísima carrera de caballos que se lleva a cabo en la medieval y elegante (como toda Siena) Piazza del Campo, cuya estructura arquitectónica es la ideal para su celebración, ya que, para que os hagáis una idea, algunos hispanistas denominan también "corrida" a esta carrera, si bien no hay lidia, que es lo que la mayoría de los españoles entendemos como "corrida".

La ciudad está divida en 17 secciones, y los respectivos nativos o, incluso, residentes de solera, pertenecen ante todo a la "Contrada" de su sección o zona y, después - pero mucho después - si insistís mucho, os mostrarán su D.N.I, carnet de conducir o algún documento por el estilo, para disipar vuestro asombro y que veáis que también son de Siena, o llevan aquí casi toda la vida, y, por tanto, son toscanos e italianos.

Esas 17 secciones y respectivas "contradas" están encuadradas, a su vez, en uno de los tres "Terzi" (tercios) en los que está dividida Siena desde la Edad Media.

Al "Terzo di Città" (el tercio situado en el sector sudoccidental de la ciudad) pertenecen las "contradas" de: Selva, Aquila, Onda, Tartuca, Chiocciola y Pantera.

Al "Terzo di San Martino" (el situado en el sector sureste de Siena) pertenecen las de:
Civetta, Leocorno, Nicchio, Montone y Torre.

Al "Terzo di Camollia" (el que se encuentra al norte de la ciudad) pertenecen las de: Istrice, Lupa, Drago, Bruco, Giraffa y Oca.

Otra cosa curiosísima es que las distintas "contradas" están aliadas con unas y son adversarias de otras.
Me he enterado que la cosa, desde hace montones de siglos, podría resumirse así:

La del Aquila (Águila) está aliada con las de la Civetta (Lechuza) y el Drago (Dragón), pero es adversaria de la Pantera.
Quiere decirse que la de la Pantera es adversaria del Aquila, mientras que está aliada con las de la Chiocciola (Caracol), Civetta, Giraffa (Girafa) y Leocorno.
La del Leocorno (Unicornio) está aliada con las de la Pantera y la Tartuca (Tortuga), pero es adversaria de la de la Civetta.
Las demás siguen el mismo sistema que, inicialmente, parece una especie de galimatías para los que no somos foráneos.

Bueno, el lunes 2 de julio, El Palio lo ganó la Contrada de la Oca, cuyo jinete, llamado Tittia (pronunciado Tittía por estos lares) iba a lomos de la yegua Fedora Saura. Una yegua de bandera, con nombre y apellidos y, apostaría lo poco que poseo a que además de ser una "pura sangre" era de sangre azul. Por la foto de arriba veréis que no exagero: preciosa, esbelta y altiva como una princesa.
En cada carrera participan 10 secciones y a cada una se le asigna un caballo, para el que no hay sustitución en caso de que se lesione, etc. Quiere decirse que de darse ese caso desafortunado, la "Contrada" en cuestión tiene que retirarse como, por ejemplo, le pasó el día 2 a la de la Chiocciola.

La carrera en sí dura unos dos minutos, pero a esos dos minutos han precedido un año entero de preparativos, preparaciones y conversaciones o, incluso, discusiones entre los ciudadanos de Siena.

Los festejos empiezan tres días antes de la fecha establecida para la carrera, aunque, desde 8 días antes, cada sección de los "Terzi" que conforman Siena y su respec tiva "Contrada" bulle en preparativos, el ritual de la bendición de los caballos y banquetes interminables, dispuestos al anocher en grandes mesas situadas en las oníricas callecitas medievales, flanquedas por palacios, iglesias y monumentos de una hermosura y armonía difícilmente descriptible.

No quiero ni contaros las festividades que siguen durante un montón de días en el sector cuya "Contrada" haya ganado El Palio. Como ahora, en el "Terzio di Camollia", al que pertenece, entre otras, la Oca, la campeona de este recientísimo 2 de julio.

En esos festejos espectaculares ya no hay adversarios que valgan, pues los familiares, amigos y compañeros de trabajo se invitan los unos a los otros a participar de ellos y todo el mundo acepta encantado, no obstante, se hayan pasando discutiendo cordialmente durante todo el año por una crin de caballo más o menos ...
Denota la diferencia existente entre la afición y la verdadera devoción. Tan antigua y consolidada como las piedras de esta ciudad mágica y exclusiva .
Falta poco para el 16 de agosto ¿Queda alguien todavía que esté dudando qué llevar en la maleta?
Sylvia

viernes, julio 27, 2007

La ciudad de Lucca y la Iglesia de San Michele in Foro




La ciudad de Lucca, capital de la provincia del mismo nombre, está situada al noroeste de Toscana, a orillas del río Serchio. Tras de sí está el majestuoso Apenino Toscano Emiliano y, aún más cerca, el soberbio Parque Natural de los Alpes Apuanos, declarado reserva natural por la UNESCO, en 1985. Todo ello, en el ésplendido territorio de Garfagnana, de gran riqueza agrícola y especialmente célebre por sus olivares, bosques de castaños, lagos y altísimas montañas desnudas, como el Monte Pisanino, a 1.945 metros de altura sobre el nivel del mar, lo que permite practicar durante todo el año los más diversos deportes.
Frente a Lucca, a escasos kilómetros de la ciudad, está la famosa Costa de Versilia, bañada por el Mar Tirreno, que de norte a sur se extiende desde Marina di Carrara hasta Marina di Torre del Lago Puccini, pasando por localidades de vacaciones de prestigio internacional como Viareggio y Bagni di Lucca, por poneros solo un par de ejemplos y no parecer una guía turística... que ni lo soy ni hay nada que esté más lejos de mi intención.
Considerad, pues, este prefacio a la ciudad de Lucca como una simple nota informativa para situaros geográficamente y poder, así, acceder a ella con soltura, con una cierta idea acerca de la diversidad natural y de ocio que contiene el territorio en el que está emplazada.
No sé mucho más. Llevo pocos días en Lucca y en sus alrededores y no dejo de descubrir maravillas artísticas , históricas y naturales, cuya belleza y abundancia me apabullan.
La ciudad de Lucca es una joya exquista e insólita por la que no parece discurrir el tiempo. Ese sentido de lo atemporal que la caracteriza se debe, en mi opinión, no solo a estar totalmente recluida entre las murallas más impresionantes y extensas que he visto en Europa (de más de 4 km. de extensión) sino a la perfecta conservación del trazado urbano proyectado por los romanos cuando, en el año 177 a.C. , la convirtieron en colonia del Imperio.
Lo anterior, sin hacer de menos, por supuesto, al modélico mantenimiento de toda su riqueza arquitectónica, fundamentalmente medieval, si bien salpicada de impresionantes edificios y palacios prerrenacentistas, renacentistas, barrocos y neoclásicos, así como de fascinantes estructuras "art noveau".
No obstante, me voy a detener en describiros, muy por encima, una de las iglesias más bellas, delicadas e infrecuentes que he visto jamás. Se trata de la Iglesia de San Michele in Foro.
Su fachada, de una hermosura conmovedora - de esas que hacen que a uno se le salten las lágrimas de felicidad por el descubrimiento y el subsiguiente reconocimiento de una obra de arte máxima, en el sentido literal del término - es mucho más alta y grandiosa que la iglesia en sí misma.

Se empezó a construir en el siglo XII y se concluyó en el XIV ¡Doscientos años seguidos, sin interrupción, para construir la fachada de una iglesia, que no estamos hablando de una Catedral!
Pero, cuando la veáis os parecerán pocos para lograr tamaño prodigio.

La parte inferior está formada por una serie de arcos ciegos con estatuas delicadísimas en las esquinas y la espléndida puerta de entrada en el centro.
La parte superior de la fachada se compone de cuatro logias superpuestas, cuyo tamaño disminuye según se va alcanzando la cúspide. Los arcos gráciles y elegantes que conforman las logias se sustentan en incontables columnas esbeltas de distinta factura. Ninguna de ellas es igual a la otra. Unas están talladas, otras tienen forma de espiral, otras están ornamentadas con franjas, etc. De igual manera, su altura es diferente. Además, en la fachada se observan incrustaciones maravillosas; las lunetas y rosetones de la iglesia, que se transparenta tras la fachada, así como trabajos de tallado que parecen encajes principescos.
¿Os acordáis de los encajes de bolillos? Exacto, a eso me refiero.

Pero aquí no termina la fachada. Sobre la cornisa que corona la última y más pequeña de las logias se encuentra la impresionante estatua, de 4 metros de altura, del Arcángel San Miguel dando muerte al Dragón, con sendos ángeles, de menor tamaño, a cada lado.

Al atardecer, cuando el sol se levanta por el extremo derecho se vislumbra un brillo que procede de la mano del Árcangel.
Es una sensación mágica, casi como si se tratara de un milagro. Ahora bien, me quedé atónita cuando me contaron que ese brillo no eran ilusiones mías ni de los que estaban a mi lado embobados contemplando la fachada, sino el centelleo del valioso diamante que, al parecer, está incrustado en el anillo que el Árcangel luce en la mano.

¿Dónde estáis los que me estáis leyendo? Tomad el primer avión que salga con destino a Pisa, a unos 20 minutos de distancia en coche, y venid aquí, conmigo, y que me aspe aquel de vosotros que no tenga que esforzarse para contener las lágrimas ante la contemplación de la Iglesia de San Michele in Foro: la belleza en estado puro.

Sylvia